Género: Gore, drama
Fandom: Original
----------------------
Capitulo 2
Todo es tan surreal aquí. Sé que
estoy soñando, pero es algo tan hermoso que en lo profundo de mi corazón quiero
que sea real. Me acomodo en esa persona que, aunque no sé quién es, me abraza y
no tengo miedo. Siento su calor y preocupación. Es lo que siempre he querido.
Porque sé que esta persona me acepta siendo yo misma. Un momento. ¿Cómo es que
sabe que yo soy diferente? Miro mis manos. Manchadas con el rojo de mis
victimas. Miro mi bolsillo trasero, en donde encuentro un cuchillo. Comienzo a
llorar, descontrolada. ¿Por qué? ¿Por qué? Una sola vez en mi vida quiero estar
en paz conmigo misma. No quiero ser un animal. No quiero ser una asesina bañada
en la sangre de todas aquellas personas que pasaron bajo mi cuchillo. Quiero
ser como todo el resto, aunque sea en algunas cosas. Empujo a esa persona que
me abraza, pero no me quiere soltar. Y presiono, y más, pero no logro nada.
Entonces despierto. Sigo estando
atrapada entre los brazos de un desconocido. Y sigo sin poder liberarme. Acerca
su boca a mi oído. Puedo sentir su respiración y agitación. Creo que me matará,
o no sé. ¿Sabrá todo lo que he hecho? ¿Estará acá para eliminarme o para saldar
una deuda?
-Tranquila, no voy a hacerte
nada, Matry. Abre los ojos. Soy yo, Leon- Susurra. Nunca lo había escuchado
hablar. Solo dijo unas pocas palabras frente de Mamá Lana, pero nada más. Aún
sin dejarme libre, yo doy vuelta entre sus brazos para poder verlo cara a cara.
Él sopla hacía arriba, corriendo su flequillo negro y me mira a los ojos.
Tienen que ser únicos, nunca había visto ojos así. Son enormes y de un marrón
claro con grandes manchas rojas. Hermosos. Me tranquilizo y suspiro. Cierro los
ojos y agacho la cabeza.
-¿Qué quieres? ¿Acaso no sabes
que es de mala educación entrar a la habitación de otra persona y molestarlo
mientras duerme?- Abro los ojos de golpe y pongo mala cara. Posiciono mi mirada
en él y no la saco más. Intento que todo el enfado que siento irradie en mí y
él lo note. Pero parece que mucho no le importa.
-Sé lo que haces. Desde hace mucho
tiempo. Pero te estás arriesgando mucho. Tienes que parar-. Bufo, resoplo y
gruño. Su mirada se torna seria, mientras que transformo a la mía en infantil.
Digo, para quitarle importancia a este muy serio asunto.
-No sé de qué me hablas. No hago
nada malo-. Intento despistarlo. Pero no creo lograrlo. Sigue sin soltarme y
esta posición me está molestando. Me estoy poniendo nerviosa e incómoda. Que no
se acerque más, por favor.
Retira sus brazos del incomodo
abrazo para sujetarme la cintura con una mano y, con la otra, agarrarme del
mentón y acercase lentamente a mí. Mi respiración se acelera y cierro los ojos,
de nuevo. Siento como mis mejillas se acaloran y me vuelvo loca. Creo que
hiperventilaré. Esto es malo. Si no hubiese matado a aquel viejo verde, mi
corazón estaría en su “agujero negro” y yo tendría ese “poder” para empujarlo y
escapar. Incluso podría matarle si quisiera. Pero sin eso, solo soy una
indefensa chica que no podría lastimar ni a una mosca. Si no fuera por mi
“condición”, yo sería más buena que el pan.
Pasa la punta de su nariz por mi
cuello y luego roza sus labios con los míos. Aprieto más fuerte mis ojos,
intentando que este momento desparezca para siempre. No es que no me guste, es
increíble pero no lo conozco y me da cosa. Incluso más por el hecho de que,
creo, que sabe mi secreto.
Antes de sellar nuestros labios,
él se separa unos escasos centímetros y comienza a reírse en voz baja y
gutural. Inclusive se escucha sensual. Junta su frente con la mía y sonríe para
medio costado.
-Nunca cambiaras, mi dulce
Matryoshka-. Me mira a los ojos y siento que mi cara es un genuino tomate.
-¿Quién sos vos?- Hay algo acá
que no me cierra. ¿Por qué me está hablando así? ¿Qué sabe sobre mí?
-¿No me recuerdas?- Su cara
demuestra una total tristeza. –Yo te nombré con este apodo. Éramos amigos. ¿No
recuerdas nada del orfanato?- Sus ojos se cristalizan y me mira con sumo dolor.
–Nosotros somos iguales. Lo que vos sentís. Yo te ayudé los primeros días en
que mostrabas tus síntomas-. Me tocó el corazón y suspira.
-¿Qué cosa?- Bueno, está bien,
esto es totalmente loco. –Discúlpame, pero yo nunca estuve en un orfanato. Yo
viví en la calle hasta que me encontró Mamá Lana. Estás loco-.
-¿Qué carajo? Nosotros huimos de
allí porque nos maltrataban. Luego nos separamos por cosas del destino. Hace
poco te encontré acá y vine a buscarte. Veo que ese golpe en la cabeza que te
diste hace un tiempo te afecto-. Me soltó y bajó de la cama donde estábamos. Se
rascó la nuca, se dio media vuelta y me miró con comprensión. –Seguís tan
hermosa como siempre. Y con respecto al tema de los asesinatos, la próxima vez
que sientas ese deseo en vos, llámame. Lo último que quiero es que termines
muerta o peor. Aunque acá hay poco riesgo de que termines en prisión, siempre hay
probabilidades, hermosa-.
Sin darme tiempo ni a respirar,
salió de mi habitación y cerró la puerta. Como un rayo fugaz, un pensamiento
cruzó mi mente. ¡Mis armas! No sé cuánto tiempo estuvo husmeando en mi
habitación y por lo que dijo, quiere que deje de hacer esto. ¿Cuánto sabrá de
mí? ¿Qué fue todo esto que me contó? ¿Por qué Mamá Lana nunca mencionó nada?
¿Sabrá algo? ¡La puta madre! Me está comenzando a doler la cabeza y presiento
que ni mil ibuprofenos podrán calmarlo.
---------------------
¡Hola! Por fin volví con un nuevo capítulo de esta disparatada novela. Nuevo y sensual personaje, nuevas expectativas para Matryoshka y prometo que en el próximo capitulo habrá nuevas revelaciones (bien completas) y mucha, mucha sangre.
Les recuerdo que pueden ir a visitar mis páginas en Facebook, Twitter y Deviantart que se encuentran en la barra de arriba. Podrán encontrar noticias y cositas que se me ocurran en el momento.
Bueno, prometo traer nuevas historias,. originales o fandoms, y más capítulos de esta cosa. :3
Soy Pandita Gore. Nos Vemos~

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Sería hermoso ver que opinas!
Hazme feliz y escribe tu comentario aquí~