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lunes, 25 de febrero de 2013

Ella es mía

Título: Ella es mía
Género:  Romance/Comedia
Fandom: Harry Potter

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Abro los ojos con los primeros rayos del sol matutino. ¿Por qué no cerré la cortina anoche? Ah, cierto. Estábamos muy ocupados y ni cuenta nos dimos de este detalle. Intento darme vuelta para que el sol no me moleste, pero unos fuertes brazos no dejan que me mueva de donde estoy. Plan B. Escondo mi cara en su pecho y vuelvo a cerrar los ojos. Estas últimas semanas he estado más cansada que de costumbre. También he comido más y engorde un kilo o dos, no estoy segura.

            Siento una mirada sobre mí y levanto la cabeza. Sus ojos rebozan de amor y una sonrisa en sus labios me hace ver que la felicidad está acá, en sus brazos. Yo también sonrío y lo abrazo.

            -Hola- Le digo en un susurro y le doy un beso en el cachete.

            -Hola- Me dice con su voz gruesa y me da un beso en la comisura de los labios.

            Así es como comienza un simple juego de “beso va, beso viene” que dura un rato muy corto para mí. Cuando ya tenemos un poco de conciencia, decidimos levantarnos. Me pongo una remera de él, y él recurre a una bermuda que estaba tirada por allí, y decidimos ir a la cocina a desayunar. Elijo un poco de yogurt y unas tostadas, mientras que él se prepara un café y unas medialunas. Todo va perfecto hasta que tocan el timbre. Miro por la mirilla de la puerta y “oh, carajos” exclamo. Harry y Ron están fuera esperando para entrar. Me arreglo el pelo un poco y me bajo la camisa para cubrirme. Él me abraza de atrás y me pregunta qué es lo que está sucediendo.

            -Harry y Ron están afuera. Tienes que esconderte-. Estoy aterrorizada. Ellos no saben con quién salgo y no quiero que lo sepan. No me avergüenzo, pero no creo que aprueben mi relación y no quiero pelearme con ellos. A él lo amo, pero ellos son mis mejores amigos desde que son una chica.

            -¿Esos tontos? Déjalos. Haz como que no estás en casa- Dice y me sonríe pícaramente. Por un momento estoy tentada a hacerlo, pero no.

            -No les digas así. Corre a mi habitación y escóndete en el armario. No creo que te noten allí-. Le doy un beso en el cachete y con un “sí, señora” desaparece de la habitación. Suspiro y abro la puerta con mi mejor sonrisa falsa.

            -Hola, chicos. Pasen. ¿Qué cuentan?- Me saludan con la misma efusividad de siempre y me dicen que vienen a buscar los anuarios que se olvidaron el otro día aquí. Cierto. Hace dos semanas terminamos el secundario y, a los días, ellos pasaron a verme y se olvidaron los anuarios aquí. Par de tontos.

            Un foco me recuerda donde están guardados. Carajo, en el armario de mi habitación. Con otra de mis sonrisas les digo que los iré a buscar pero se nota en mi tono de voz que algo pasa.

            -Hermione, ¿te encuentras bien? Parece que estas rara hoy- Su mirada contiene una gran interrogante que no pienso resolver.
           
            -Ay, Harry, no seas tonto. Hoy estoy bien. Estoy perfectamente. Es solo que interrumpieron mi lectura- Digo poniendo una cara muy típica en mi. Ellos solo pronuncian un asentimiento y se sientan en las sillas. Agradezco en silencio y me dirijo a mi habitación en busca de los libros olvidados. En cuanto abro la puerta, me sorprendo al verlo a él tirado en mi cama con mi anuario abierto y los otros dos a sus pies.

            -Escuche toda la conversación. Increíble, sí que cambiaste en todos estos años, hermosa- Pronuncia. Pues claro, no solo mi cuerpo cambio a mejor al desarrollarse sino que mi rostro paso a parecerse más al de una mujer.

            -Tonto, podrían haber entrado y te hubiesen visto-. Le miro con reproche y me acerco para agarrar los anuarios. En eso, escucho como la puerta de atrás hace un ruido y siento una corriente de viento en mis piernas. Genial, el viento abrió la puerta. En cuanto tengo los libros en la mano, él se me acerca. Me abraza y me besa. Yo, obviamente, le respondo el beso aunque esté un poco extrañado. Pero, en fin. Él me sigue besando hasta que nos separamos un poco y me da vuelta para que mi visión quede directamente en la puerta. Imagínense mi sorpresa al ver allí, como piedras, a mis dos mejores amigos. Están totalmente mudos por la situación. Y yo igual. No sabía que decir para explicarme, ni por qué debía explicarme de los que hacía. Por favor, soy una mujer adulta capaz de salir con quien quiera.

            -Hermione, ¿Draco Malfoy? ¿Enserio?- Ron no tenía palabras para esto.

            -De todos, no puedo creer que sea él-. Harry estaba igual que Ron.

            -Este. Yo. No sé qué decirles-. Realmente estoy muda. No me imagine nunca esta situación. Maldito Draco por armas semejante escenita, pero lo que hace a continuación es más increíble aún. Me quita los anuarios de la mano y se los tira a ambos, los empuja fuera de la habitación y les cierra la puerta en la cara.

            -Listo, ya tienen lo que quieren. Ahora váyanse. Ella es mía y quiero disfrutarla un rato- Les grita a través de la puerta de madera. Ambos sonreímos y esperamos a que la puerta de abajo se cierre, señal de que los chicos se fueron.

            -Entonces soy tuya, eh- Le sonrío y le planto un beso. Es hora de otra sesión de juegos. 

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He vuelto con una historia nueva~ Es corta por que es para un concurso y bueno, tenía que ser cortita -.- Pero espero que les gusta <3 Tengo un problema con el Dramione, es como prohibido y me encanta *-*
Bueno. Espero que les agrade por lo menos xD Prometo que comenzaré a trabajar en la continuación de "No confíes ni en tu sombra". Es solo que estoy corta de inspiración últimamente.

Bueno, Soy Pandita Gore. Nos Vemos~


lunes, 18 de febrero de 2013

Inocente amor

Título: Inocente amor.

Género: Romance.
Fandom: Cincuenta sombras de Grey.
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Esta no es una historia como la de mis padres. Acá no les contaré mis experiencias sexuales ni como, de mayor, realizo un gran cambio y encuentro al amor de mi vida. Seguro se preguntarán cómo es que conozco algo tabú entre la mayoría de los hijos, como es el sexo de nuestros padres, pero solo diré que una madre nunca debe tener un diario donde cuenta las cosas con tanto detalle. Ahorraría un que otro trauma a los pequeños niños, o no tanto, que se lo encontrarán.

            Hoy lectores, les relataré una historia corta sobre compañerismo, amistad y amor sobre dos pequeños niños en un jardín de infantes.

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            No entiendo cómo es posible que mis papis me estén llevando a este lugar. Tengo miedo. Nunca me quedo con desconocidos. Siempre estoy con mami, papi o con la Sra. Jones. Me explicaron que iba a conocer nenes e iba a hacer amigos, pero soy tímido y me da miedo quedarme solito.

            Ya llegamos. Acomodo la pequeña mochila que llevo en mi espalda y abrazo fuertemente a Jake, mi perrito de peluche. Miro a papi con ojos de cachorrito, pero el me responde con una mirada sin expresión. “Eres un Grey y como tal debes ser fuerte y no temer a estos pequeños sucesos” me había dicho un vez. Vuelvo a intentar la táctica de mis ojos con mami y el resultado es un poco diferente. Ella se agacha y me abraza. Huele a chocolate y mente, eso me distrae unos segundos, pero luego me suelta y vuelvo a la realidad.

            -Ted, amor, no tienes de que preocuparte. Habrá niños de tu edad y podrás hacer muchos amigos. Será divertido- Dice con una gran sonrisa.

            -¿Tengo que entrar ahí?- Pregunto con esperanzas de que podamos irnos. Pero me responden que “no” y me llevan a la puerta.

            Una mujer que parece ser de la misma edad que mami nos recibe. Papi le dice mi nombre y con algunas palabras de aliento por parte de los tres, cruzo la puerta.

            El lugar es grande y hay muchos juegos. Los peluches están en todos los rincones y escucho muchas risas. No parece ser tan malo.

            Un silbido me distrae y resulta ser la misma señora que nos recibió antes. Con una enorme sonrisa en el rostro, nos saluda y dice:

            -Bienvenidos a todos a su primer día en el Jardín de infantes. Soy la Señorita Soledad y sepan que pueden tener plena confianza en mí. Pueden preguntar lo que gusten. Hoy usaremos el día para que se conozcan entre ustedes y formen amiguitos-. Ella me inspira confianza y ya me cayó bien. Pero todavía no creo poder acercarme a nadie de acá.

            Me voy a una esquina con muchos peluches y me siento allí. Abrazo aun más a Jake y miro como todos juegan.

            -¡Hola!- ¿De dónde salió? Me asusto, aunque solo es una nena de mi edad. Tiene el pelo rojo claro, piel muy blanca y muchas pecas que cubren su rostro. Me sonríe. –Soy Elizabeth Tess- menciona cambiar de expresión.

            -Ho… Hola. Soy Ted Grey- Le digo un poco tartamudo.

            Ella me agarra de la mano y me levanta. Es calentita y se siente lindo cuando me toca. Ella es muy bonita y me pongo aún más nervioso de lo que estaba antes.

            -Daaah, no seas tímido. Vamos a jugar un rato-.

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Ese día había conocido a una chica que me acompañó durante años y siempre estuvo cuando la necesité. No lo sabía pero iba a ser mucho más importante que varias cosas en mi vida.

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            Lizzi había llegado a casa hace unos quince minutos. Hoy ella cumplía 17 años, es solo unos meses más chica que yo, y habíamos pensado salir al cine. Total mamá y papá no estaban, entonces podíamos hacer lo que se nos plazca. Igual, no sé qué le ocurre a ella. Está muy rara y distante. Parece nerviosa o confundida. Ahora está acostada en mi cama, con los ojos cerrados. Me acerco con sigilo y me sostengo el mentón para qué abra los ojos me miré.

            No me había dado cuenta en qué situación y cercanía estábamos hasta que un rojo tiño sus mejillas y, posteriormente, las mías. Me alejo unos centímetros, pero todavía tenemos las miradas fijas.

            -¿Qué te pasa, nena? Estás rara-. Sí, yo siempre la llame así, desde chiquito. Siempre lo hice con suma inocencia, aunque ahora se puede malinterpretar. Aunque no me molestaría. Desde que la conozco he estado enamorado de ella, aunque ambos tenemos una lista de relaciones algo extensa.

            -No es nada. No te preocupes- Dice y se da vuelta.

            -Si te sientes mal, podemos quedarnos-. Me acuesto en la cama y la abrazo por detrás. Listo, lo iba a decir. Hace años que me guardo esto y en cuanto ella me diga porque está así, me le declararé.

            -Ted, me di cuenta de que estoy enamorada- Dice girándose. Quedamos los dos acostados en la cama, separados por solo unos centímetros.

            -¿Có…? ¿Cómo es eso?- Tartamudeo. Está enamorada de otro. La cagué feo. Ahora tendré que esperar a que corte con este infeliz para volver a intentarlo, y pueden estar juntos durante años. Ella siempre fue una chica de relaciones buenas y duraderas.

            -Eso. Estoy enamorada. Pero él ni me registra y tengo miedo de decirle-. Apa, todavía tengo esperanzas. Pero no. Mejor la ayudo bien en esto. Si ella es feliz, yo también lo soy. No seré egoísta.

            -No seas tonta. Él te va a adorar. Sos una chica linda, inteligente, tenes todo lo que alguien querría. No te preocupes por nada y díselo. No quiero excusas. Lo encararás, le dirás tus sentimientos y luego lo besas. Fin del asunto. Ahora. Al cine podemos ir cualquier otro día, esto es más importante-. Cada palabra era un desgarro en el corazón, pero a ella la quiero de una manera inimaginable y no puedo decirle cosas que la hieran. Quiero que sea la mujer más feliz del mundo, aunque no sea conmigo.

            -Lo haré- Dice y me sonríe. Yo me paro y la miro. Un cuerpo de escándalo combinado con un rostro precioso y joven. Tráiganme un balde para depositar toda mi saliva, por favor.

            Ella se levanta de la cama y se acerca a mí hasta que quedamos a solo unos centímetros de diferencia. –Lo encaro-. Cierra los ojos y abre la boca. –Le digo mis sentimientos. Te amo desde que somos unos niños, Ted-. Abre los ojos y yo la miro atónito. ¿Qué está diciendo? –Y lo beso-. Con solo ese pie, yo me acerco a ella, sujetándole el rostro con mi mano derecha y poso mis labios sobre los de ella.

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            Años pasaron de eso y creo que fue de los mejores días de mi vida. Ahora me centro en una persona que realmente amo, una de dos.

            -Bernadette, no corras tan rápido- le digo a una pequeña niña de solo 5 años. Mi pequeña niña.

            -Cariño, hola- Me dice una voz desde atrás. Lizzi había ido de compras para el cumpleaños número 6 de nuestra princesita. -¿Todo en orden?- Añade con una sonrisa en los labios.

            -Sí, tus padres y los míos llegarán en una hora así que tenemos que apresurarnos con los preparativos de la fiesta.

            Y así fue como todo comenzó, se construyo y, finalmente, sigue su curso. Todos tenemos derecho a ser felices con las personas que amamos y no tenemos que tener miedo a decir lo que sentimos, o podríamos terminar solos para siempre. 
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Volví, bitches<3 Este FanFic surgió, principalmente para un concurso en Facebook, en el que están todos cordialmente invitados a darle MG y ayudarme :3 Aquí♥ 
Sé que nada que ver con el libro, pero es más una continuación con nuestro pequeño Bip♥
¡Espero que les haya gustado! Soy Pandita Gore. Nos vemos~


domingo, 3 de febrero de 2013

Carta para Fionna, la humana

Título: Carta para Fionna, la humana.
Género: Drama, Romance.
Fandom: Adventure Time/Hora de Aventura
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“Fionna:

            No tengo idea de donde comenzar. Cuando nos conocimos, nunca pensé que algo así ocurriría. Siempre tuve en claro mis puntos. Y más aun cuando se trata de estar cerca de los mortales. Con muchas dificultades nos volvimos mejores amigos. Peleando y riendo en muchas ocasiones. Pero me cuesta tenerte muy cerca de mí ya que, cuando mueras, no quiero sufrirlo. También pensé que podría morderte y convertirte en una de las mías. Sería increíble salir en la noche a ver la luna, sin que importe nada y nunca envejecer. Pero sería un egoísta al cederte conscientemente una maldición que arruinaría tu vida. No quiero que sufras lo mismo que yo.

            Ahora te estás pensando el porqué me preocupa tanto por una chica que solo es una amiga y nada más. La razón es muy sencilla. Es que… Me gustas. No, miento. Yo realmente te amo. Sí, lo sé. Acabo de arruinar nuestra amistad, pero no podía continuar mintiéndote. Mintiéndome.

            Esta noche me voy. No sé donde, pero no volveré. Igual, no creo que te importe. Dudo que luego de leer esto quieras volver a verme la cara. Tal vez.

            Siempre te amaré y aunque no sé si tú me corresponderás, no hay manera de que esto funcione.
                       
                                                                                                          Marshall Lee.”

            Gumball me pidió, esta mañana, encargarme de ir a buscar una piedra mágica con la que adornaría el castillo para un gran baile que estaba organizando. Supuestamente, Cake y yo volveríamos mañana en la tarde, ya que el lugar se encuentra muy alejado de aquí, pero algo pasó. Tuve un dolor fuerte en el pecho. Yo sabía que algo estaba o iba a pasar. No le conté a Cake sobre lo que presentí y en vez de quedarnos a dormir allí, corrimos de nuevo a Aaa. Con toda la suerte del mundo, llegamos al atardecer.

            En cuanto vi la puerta con un sobre pegado en ella, mis manos fueron más rápidas que mis ojos y no dudé un segundo en abrirlo. Leí con rapidez y terminé a los pocos segundos.

            -Cake, quédate aquí. Tengo algunas cosas que hacer-. Ella me miró de manera rara pero no dudo en hacer lo que le pedía. Sabía que yo le contaría luego.

            No sé cuanto corrí, pero en muy poco tiempo estaba en frente de la puerta de la casa de Marshall. Mis ojos se aguaron y no dude en comenzar a llorar. Esto era más fuerte que yo. Abrí la puerta, con carta en mano, y lo busqué a él con la mirada. Lo encontré guardando algunas cosas en una mochila. En cuanto se dio cuenta de que entre, se volteó.

            -Fionna, ¿qué haces acá? ¿Por qué lloras?- Levitó hasta estar junto a mí y me abrazó. Hundí mi cara en su pecho y me descargué. Unos minutos más tarde él me soltó y miró mi mano. –Lamento la carta, pero debes entender que no podía esconderlo por más tiempo-. Su voz estaba llena de tristeza y dolor. Ni siquiera podía mirarme a los ojos, esquivándome en cada momento. No puedo evitarlo. Agarro su rostro con mis manos y lo obligo a mirarme.

            -No quiero que te vayas, Marshy- Le digo y es toda la verdad-

            -No lo entiendes. No puedo estar más tiempo al lado tuyo como un amigo. Literalmente me dan ganas de matar a GumGay y al Flemitas cada vez que se acercan a vos-.

            -Tonto tenías que ser. Yo también te amo-. Tenía que decirlo. Es algo que hace mucho tiempo estaba escondiendo, pero no más. Quiero que algo pase entre nosotros y nunca termine. Quiero siempre estar junto a él.

            -No resultaría. Morirás, tarde o temprano lo harás-. Me observó con sus ojos de demonio y dijo de repente: -No tienes miedo a morir. ¿Por qué?- Realmente estaba sorprendido.

            -Porque quiero que me muerdas. Quiero no irme de tu lado y siempre estar juntos-. Me sonrojé por lo que dije, pero es algo que salió directamente de mi corazón.

            -¿Realmente quieres ver cómo pasa todo delante de tus ojos sin poder hacer nada? Verás como tus seres queridos se van y no podrás detenerlos-.

            -No me importa. Esto es lo que realmente quiero-. Poco a poco, nos vamos acercando hasta que terminamos por besarnos. Corto, pero perfecto. Más, incluso, de lo que alguna vez pude imaginar. –Pero tendrás que esperar unos años. Quiero crecer un poco más-. Le miro y sonrío.

            -Estuve esperando mil años por una chica como vos. Otros más no me harán daño, pero recuerda que ahora eres mía-. Me sonrojo y le beso en la punta de la nariz. Así, la noche término en risas y más de esos besos perfectos.

            Sinceramente, esto era algo con lo que soñaba desde hace algún tiempo. Todo es tan perfecto. Pero… ¿Y ahora cómo les digo a todos que estoy saliendo con quien siempre peleo y mi mejor amigo?
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Holis~ He vuelto con este Fan Fic Fiolee. Sinceramente, estoy muy metida con esta pareja últimamente y me encanta♥ 

Bueno, aparte de esto quiero contar que estoy escribiendo el próximo capitulo de "No confíes ni en tu sombra" y que comenzaré un proyecto nuevo, o no tanto. Les cuento: Es hacer todas las historias que voy subiendo en formato PDF. Y se preguntarán "¿para qué lo quiero si acá lo puedo leer perfectamente?" Bueno, como sorpresa, en esos archivos van a encontrar ilustraciones originales de las historias, todo hecho por mi y seguramente a mano. 

Espero que les haya gustado todo. Soy Pandita Gore. Nos vemos~. 


sábado, 26 de enero de 2013

Un nuevo comienzo

Título: Un nuevo comienzo
Género: Romance
Fandom: Devil May Cry

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31 de diciembre. Lo odio. Siempre fue de mis fechas menos favoritas, junto con su consecutivo 1 de enero. Nunca lo dije ni lo pienso decir, pero cercana a esa fecha Arkham sacrifico a mi madre para obtener esos espeluznantes poderes demoníacos  Después de eso, nada bueno me ha pasado cerca de las fiestas y dudo que pueda llegar a ocurrir. Aunque últimamente mi vida no esta tan mal, creo. Ya  no estoy tan triste y mi venganza esta conclusa. Y tengo a Dante. Bueno, se podría decir que sí. Él es mi amigo y lo quiero como tal. Exactamente.

Mi celular suena trayéndome de nuevo a la realidad, sacándome de una maraña de pensamientos que no quiero tener. Suspiro y reviso la pantalla para ver quién es el ángel que me salva de mi auto tortura.

Increíble, esta es obra de un demonio y no cualquiera. Es él.

-Dime exactamente qué es lo que quieres- Le pregunto precipitadamente sin darle oportunidad de hablar.

-Bueno, solo quería verte reaccionar, sacarte de esa nube en la que estabas volando y preguntarte algo-. Su voz suena con toques de burla y algo más que no logro descifrar.

-¿Cómo sabes que estaba distraída?- Asombroso. ¿Ahora puede saber que estoy haciendo en cada momento? Carajo.

-Puede ser que me ayude el hecho de que te estoy viendo. Gira tu cabeza a la izquierda- Presiono el botón de “finalizar llamada” y un escalofríos me recorre de pies a cabeza.

Miro a la dirección que me indico y observo ese panorama tan irónico con el que me encuentro: Una hermosa plaza con decenas de niños jugando y sonriendo, un cielo despejado con un radiante sol que ilumina todo y una corriente de aire que parece llevarse todas las penas y males con ella; por otro lado, una motocicleta Harley digna de un pandillero y un hombre con pinta de veintitantos años con campera de cuero, musculoso y con cara de “chico malo”.

Me levanto de la banca donde estaba y camino hacía él. Posiciono mi vista en esos enormes ojos azules y me quedo dubitativa. Me regala una mueca para el costado y ya se puede sentir todo el ambiente romántico digno de las películas para adolescentes con las hormonas arriba. Solo faltaba que le salte en los brazos y le diga que lo quería. Ni de puta madre.

-¿Cómo carajos sabías donde estaba?- Oh, Lady eres excelente en esto de arruinar los momentos. Cada día estoy más orgullosa de mi misma. Hace tiempo que ya me dije a mi misma que no caería en sus garras, que yo era más fuerte y que solo es un amigo. No pienso cambiar de opinión. Me cruzo de brazos y escucho un suspiro proveniente de Dante.

-Estaba aburrido, salí a pasear y a comer helado. Solo te encontré-. Otra vez ese extraño tono. Realmente no comprendo a que viene, pero es claro que si le pregunto no obtendré nada.

-Bueno. Ya viniste, ya me viste. Ahora vete. Sinceramente no creo que tengas mucho que hacer por acá-. No es que quiera actuar brusca, pero no ando de buen humor hoy.

-No seas así. Hoy supuestamente es un día de fiesta, ¿no? Ya que estoy acá, qué te parece si vamos a casa a tomar unas cervezas y festejar a nuestra manera­-. Levanto una ceja y no aparto mis ojos de los suyos. ¿A qué juegas?

-Tu manera es sexo, alcohol y rock ‘n’ roll. Ni sueñes que haré lo primero-. Exhalo un leve “ya que” y me subo a la moto. –Pero creo que unas cervezas me vendrían de maravilla. ¿Manejo yo?- No puedo decirlo con precisión pero creo que algo parecido a una pequeña sonrisa se esbozo en mi cara.

-Sigue soñando, hermosa-. Se sienta delante de mí y se pone en marcha. De repente, siento que aumenta la velocidad, sin dejarme otra alternativa más que sujetarme de su cintura para no caerme. Hijo de puta.  Un día va a matarme si sigo viajando con él.

Al cabo de 10 minutos, comienza a ir más lento. Estamos a unas cuadras del Devil May Cry. Cuando finalmente frena, bajo de la moto, acomodo mi ropa y mi pelo, y me dirijo dentro. Examino el lugar en cuestión de segundo, misma mugre y desorden de siempre, y me tiro en el sillón.

Dante entra, luego de acomodar la moto y me mira. El teléfono suena rompiendo el silencio y él se acerca, a paso vago, a contestar.

-Hola­… sí… está bien… hasta luego-. Su voz suena despreocupada. Deja el aparato en su lugar, se quita la campera y la deja en la percha, quedándose solo con la remera negra. Se sienta detrás de su escritorio y comienza a comer una porción de pizza que había ahí arriba. –Era Trish. Dijo que tenía un encargo en el otro lado de la ciudad y no podía venir-. Y vuelve a su mundo como si nada, esperando a que yo conteste.

-Oh, es una pena. ¿Entonces la pasaremos solos?- Tonta. Graso error. ¿Cuántas veces tenes que pensar lo que dices antes de que salga de tu puta boca? ¿Acaso no entiendes que si prendes un fósforo cerca de Dante, él seguro explota? Bueno, ni siquiera sé porqué me pongo a pensar esto. Oh, no. El barullo en mi mente ha vuelto. No es buen momento. No podre pensar bien y mi vida depende de mis pensamientos.

Tranquilamente, deja la porción a medio comer en la caja y se levanta. No quita sus ojos de mí en ningún momento. Me siento un poco intimidada, pequeña. Sé que algo va a venir pero no sé bien qué es. A pasos lentos y perezosos, alcanza mi posición y queda justo frente a mi persona. Se agacha, apoyando sus manos en el respaldo detrás de mí y deja su cara a centímetros de la mía. Baja un poco su cabeza y su respiración choca contra mi nuca. Comienzo a ponerme tensa. Intento decir algo, pero solo salen balbuceos incoherentes de mí. Cierro mis manos en puños y mi respiración comienza a irregularizarse. Un acaloramiento se hace presente en mi rostro y sé que me estoy sonrojando. No puedo ni pestañear.

-Da… Dante-. Intento retraerme y tirar mi cabeza un poco más atrás, mientras digo esto, pero el respaldo del sillón me lo impide. Con un susurro bajo y bastante sensual, él me caya. Poco a poco, se acerca a mí y sus labios rosan los míos con la pronunciación de unas palabras: -Bajaste la guardia, preciosa. Ya te hubiera besado. Esta vez no pudiste conmigo, pero no soy tan previsible-. Trago grueso y él me suelta. En cuanto se levanta y mueve un paso de mí, salto del sofá. Balbuceo una disculpa, excusándome para irme, mientras me acomodo la pollera que se me levanto levemente durante la inoportuna escena con Dante y emprendo la marcha a la gran puerta.

¿Qué me está pasando? Ese dolor interno ha vuelto. Esto ya me ha ocurrido una vez: Poco después de mi casi beso con Dante en la biblioteca de la Temen-Ni-Gru, comencé a sentir un vació y un dolor en el pecho. Era muy intenso, pero al estar tan concentrada en los acontecimientos preferí reprimirlos. Al parecer salieron a flote de nuevo.

Antes de que logre agarrar la puerta para abrirla, su mano me detiene.

-¿A dónde crees que vas? Son casi las doce-. Desafío, determinación y un esta-vez-no-dejaré-que-te-marches se pueden apreciar en su voz.

-Estoy cansada. Enserio, debo irme-. Remarque a propósito la palabra “debo” con la esperanza de que por fin entienda. Pero al parecer no lo hará. ¿Qué esperaba?

-Porque sí. Las cosas no son así, no pueden ser así-. Una pequeña lágrima va a salir de mi ojo pero logro contenerla durante dos segundos antes de que surque un recorrido en mi mejilla. Ahora entiendo todo. El vacío  el dolor y la desesperación cuando lo veía pelear. Arriesgaba su vida y yo me sentía mal por ello. No es que estaba mal porque era mi amigo, o a lo sumo podría llegar a ser un hermano que dio su vida para ayudarme cuando más lo necesitaba. Aunque, en realidad, nos ayudamos mutuamente. Yo sufría tanto por el hecho de que no quería imaginarme un mundo sin él. No quiero un mundo sin sus groserías, insinuaciones, pretensiones, brutalidades y poca responsabilidad. Yo quiero que siempre este a mi lado. Pero, ¿por qué es que cada vez que se me acercaba yo lo alejaba como si mi vida dependiera de eso? Muy fácil. Todo es para no volverme dependiente de él. No quiero ser de esas princesas que le deben su vida a un soso héroe. ¡No! Ella es una guerrera de capa y espada. Ella lucha y mata. Vive y muere. Todos morimos, inclusive los más duros. Él también lo hará. ¿Todo este dolor por eso? ¿Todo para no tener que afrontar el hecho de que un día también se irá?

Hace muchos años, tras afrontar la muerte de mi madre, y posteriormente, la de mi padre; yo me dije a mi misma que la muerte es un camino natural y que no había que tener miedo. La muerte es sana. Nadie vive para siempre, ni nadie quiere hacerlo. Ahora me encuentro en una encrucijada y no sé cómo responder ante ella.

Su mano deja de antebrazo y abaja hasta mi mano. Sus ojos se enternecen y me miran con cariño. Con su otra mano limpia la lagrima que surcó mi cara. Me sonría y me dice: -Esto te ocurre por pensar. Deberías ser más como yo-. Su voz llena de burla, comprensión y aceptamiento me llena, y hace que yo le dedique una leve sonrisa.

-Yo no soy una princesa a la que debes proteger. Yo soy fuerte-. Simples palabras que hace mucho quería soltar.

­-Ya veremos quién es el que tome las riendas en la cama-.

Sus manos agarraron mi rostro y lo acercaron al de él. Su aliento se mezclo con el mío poco antes de que nuestros labios se sellen. Una mezcla de pizza, cerveza y helado de fresa me inundan los sentidos. Primero lento, degustándonos; luego, intenso y apasionado.

Desde fuera se pudieron escuchar unas campanadas, doce en total, anunciando el comienzo del próximo año.

-Esa fue la campana del fin del recreo sentimentalista. Ahora viene mi parte favorita y me encantaría mostrarte porque es que soy un especialista en el tema-. Sin más que eso como aviso, me levanta del piso y sale disparado al dormitorio. Pude escuchar ese tono en su voz nuevamente. No estoy totalmente segura, pero creo que es amor o por lo menos le gusto. Estoy asustada. Soy novata con los sentimientos pero creo que le correspondo.

Todavía no entiendo mucho de lo que paso ni el porqué de mis actitudes. Lo único que proceso bien es que ahora, los primeros minutos de este año nuevo, estoy en la cama con el hombre que ¿amo? Sí, que amo. Por el momento prefiero dejar los pensamientos de lado y analizarlos en otro momento porque la puta madre este condenado es malditamente bueno en la cama y no quiero perderme ningún segundo más. Si así es como comienzo el año, espero que esto perdure por mucho tiempo… Porque, en realidad, todavía no le mostré todo lo que yo puedo hacer. 
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De mi videojuego favorito, Devil May Cry, surge este One Shot. Es romántico  sí. No es la gran cosa, también. Pero es algo bonito, ¿no?

Diccionario: 
-Arkham: Padre de Lady. Aparece en Devil May Cry 3.
-Devil May Cry: Negocio en donde Trabaja Dante. Él es cazador de demonios. 
-Trish: Demonio de apariencia idéntica a la madre de Dante. Aparece en Devil May Cry.
-Temen-Ni-Gru: Torre que sirve de portal para conectar el mundo humano con el mundo demoníaco  Aparece en Devil May Cry 3.

Espero que les haya gustado. Soy Pandita Gore. Nos vemos.~


Un último mensaje

Título: Un último mensaje.
Género: Angustia.
Fandom: Naruto

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TenTen depositó sobre el mueble de noche aquel pergamino que escribió con tanto dolor y tristeza. Dio un repaso a la organizada habitación de Neji y sonrió en su interior. Justo hace dos noches ellos se unieron en aquel cuarto y en esa misma cama. Dio un respingo, pero decidió tranquilizarse. Ya nada importaba. Acomodo su adorable peinado y se fue de camino a su misión, de la cual nunca volvería. Y ella lo tenía muy claro.

“Querido Neji:
                        Felicidades en este día tan especial para ti. Y para ella. Bueno, aunque en realidad no quieras, es lo correcto y yo sé que ella te ama. No te preocupes. No hagas que tus fantasmas del pasado te amarguen el presente. Sí, yo soy uno de esos fantasmas.
                        Nunca me preocuparon los problemas del Bouke. Siempre asumí que tarde o temprano los superarías y así fue. Casi.
Ayer habíamos acordado para entrenar juntos, felices, como en los viejos tiempos. Cuando entre para ir a buscarte, escuche aquella conversación que tuviste con Hiashi. Sí, era aquella en la que él te reprendía por una “estúpida idea” que habías tenido. Escuche todo. Sé que él te dijo que yo no era digna para casarme contigo, que era excelente kunoichi pero no una buena esposa. Mi corazón se deshizo en mil pedazos, pero lo oculte perfectamente. Después de eso fue una tarde perfecta. El entrenamiento, las pocas charlas triviales que teníamos, los besos. Todo era de ensueño. Pero al parecer, en la mañana, hubo una parte de la conversación que me perdí. Yo no sabía que hoy te casas con una princesa del País del Té. Seguro es toda una dama, fina y sumisa. Una mujer a la que hay que proteger.
Esta mañana, vi un sobre en mi mesa. Lo sabes, fuiste tú quien lo dejaste allí. Cuando vi la invitación, rompí en llanto. Un ninja nunca demuestra sus sentimientos. Toda la vida me lo has dicho, pero nunca pude hacer caso a esa simple regla.
Nunca podré escribir o decir todo lo que te amo. Las palabras no alcanzan, y nunca lo harán. Pero haré un pequeño gesto para ustedes, para que no se preocupen nunca por mí: El Kazekage mando un mensaje esta mañana. Pidieron a la mejor kunoichi para infiltrarse a la guarida de un gran asesino e intentar obtener datos de lo que ocurre dentro. No es la primera vez, ya lo han intentado antes y nadie ha vuelto con vida de esta misión. Iban a mandar a otra chica, pero me ofrecí. Al parecer el hijo de puta goza más de las mujeres. Pero así es la vida. Espero que tomes esto como un regalo de casamiento de mi parte. Daré todo de mí para que no me maten, pero eso no corre por mi cuenta.
Te amo Neji Hyuga. Recuerda que esto es lo mejor para todos.
                                                                                  TenTen.”

Neji poso los ojos en la joven vestida de blanco que se acercaba a él. Su cabellera dorada y lacia era mecida por el viento, era hermosa. Pero no era TenTen. Él cerró sus ojos por un momento, y luego vio aquel lugar reservado a su mejor amiga, compañera y amor. Claro que ella no estaba allí. Y él no podía hacer nada para traerla. Muchas veces se preguntaba por qué el destino era tan cruel con él, pero nunca obtuvo respuestas.
Metió su mano en su chaqueta y aferro aquél pergamino lo más cerca posible a su corazón. Suspiro y mencionó un “acepto” sin nada de emoción. Él no quería estar aferrado a aquella doncella en apuros, pero esperaría a que una próxima misión kamikaze apareciese y seguiría el mismo camino que ella

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Comenzamos esto con una historia corta, un one-shot, sobre mi pareja favorita del universo Naruto: Neji Hyuuga y TenTen. Es la primera vez que escribo algo Angst, o lo que vendría a ser angustia, así que por favor, cuidado con esta carta explosiva. (?)

Y de paso, les dejo un diccionario con las palabras con las que podrían no estar familiarizadas: 
-Bouke:  Rama secundaria de la Familia Hyuuga. 
-Kunoichi: Ninja femenino. 
-Kazekage: Líder supremo de la Nación del viento. 
-Misión Kamikaze: Misión suicida. 

Espero que hayan disfrutado de esto. Soy Pandita Gore. Nos Vemos.~